
El MOVIMIENTO INTERNACIONAL de PUERI CANTORES quiere reunir a todos los niños y jóvenes que cantan la gloria de Dios para que llegue la Paz a todo el mundo, tal como cantaron los ángeles cuando anunciaron a los pastores el nacimiento del Salvador (Lc. 2,13-14). Gracias al canto de alabanza a Dios y a la amistad, chicos y chicas de muchos países aportan civilidad y armonía a la vida de los hombres y de los pueblos. Desde siempre, la Iglesia ha apreciado el canto de los niños al servicio de la liturgia. Según la tradición, el Papa San Gregorio (590-604) fundó la "Scholae Puerorum" en las basílicas de San Juan de Letrán y de San Pedro del Vaticano. En el siglo XI, Guido d'Arezzo compuso el "Micrologus" como tratado de referencia del canto de los niños cantores. Durante la Edad Media, cada catedral y cada iglesia de cierta importancia tenía su grupo de niños cantores : nuestra Escolanía de Montserrat es un bello ejemplo.
Convencido por este movimiento de dignificación de la música al servicio de la liturgia, en 1903 el Papa Pío X quiso devolver oficialmente a los niños su papel de cantores para que mediante el canto y la participación activa en la liturgia, niños y jóvenes crecieran en la fe, se iniciaran en el gusto por el canto y la música, y contribuyeran a dar belleza y esplendor al culto. En Francia, Paul Berthier, organista de la Catedral d'Auxerre, fundó en 1907 un grupo llamado "LES PETITS CHANTEURS À LA CROIX DE BOIS", los cuales cantando por pueblos y ciudades popularizaron esta forma de participación de los niños en el canto litúrgico. Su insignia era una cruz de madera sobre túnica blanca, su vestido litúrgico. Con el paso del tiempo, cada país ha hecho su adaptación. Así fue como en los primeros decenios del siglo pasado, en muchos países europeos, numerosos coros infantiles tomaron como propio el canto de Iglesia Acabada la Segunda Guerra Mundial Mgr. Ferdinand Maillet reunió los grupos de PEQUEÑOS CANTORES de diferentes países en una FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE LOS PEQUEÑOS CANTORES DE LA CRUZ DE MADERA, y organizó el primer Congreso Internacional en París, en 1947, donde miles de niños, cantando, rezaron por la paz y la anunciaron al mundo. Fieles a este espíritu, en el programa de todos los Congresos de PUERI CANTORES nunca falta la oración por la paz en el mundo.
En
1949, en Roma, jóvenes de 15 países celebraron su segundo
Congreso, con una Eucaristía presidida por el Papa Pío XII
en la Basílica de San Pedro. Un éxito tan importante llevó
a la celebración de otros congresos y, en 1951, a la aprobación
por parte del Papa de los Estatutos de la Federación Internacional. De los más recientes, el Congreso de Roma del 1993 contó con más de 8000 asistentes; el de Québec, 1600 cantores, 48 de los cuales eran catalanes. En 1998, en Barcelona hubo alrededor de 5000 participantes, en 2002, en Lyon acudieron unos 3000 cantores y en el último, en Colonia, la organización fijó en 6000 el número máximo de asistentes. Destacamos que, en el año 1998, con motivo del centenario del nacimiento del Padre Miquel Altisent, escolapio, (Balaguer 1898 - Barcelona 1975), la ciudad de Barcelona y a su vez Catalunya, fueron las escogidas como sede del XXIX CONGRESO INTERNACIONAL de PUERI CANTORES
Los congresos representan para los jóvenes y los coros una magnífica ocasión para descubrir la alegría de cantar juntos, y de una manera muy distinta de como lo hacen en su parroquia o escuela. Es una manera también de darse a conocer ellos mismos y sus países, y de difundir su mensaje de paz en diversas lenguas. Porque a los jóvenes les gusta viajar y conocer a otros jóvenes, nuevos lugares y nuevas caras, hacer nuevos amigos, aprender unos de otros, intercambiar direcciones ... Porque un Congreso Internacional es la gran fiesta de la familia de los PUERI CANTORES que vive repartida por el mundo entero, pero que se reúne para participar activamente alabando al Señor con la belleza de su canto como culminación de sus oraciones : "el que canta reza dos veces" (San Agustín)
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